
Desde que hace un par de días se me estropeó el calefón y por lo tanto he tenido que ducharme con agua fría, que me imagino siendo un monje oriental que vi hace tiempo en un documental, el cual bajo una cascada proveniente directamente de deshielos medita treinta minutos cada día, aunque yo sólo me expongo a un chorrito debil y no tan helado de agua, no sé meditar y no duro más de cinco minutos porque soy un cobarde.





